Diego Costa va a echar la carta de los Reyes Magos y se queda sin saliva para el sello

Se acercan las navidades y es hora de ir pensando en nuestros regalos para mandar una carta a los Reyes Magos. Diego Costa ha sido un chico muy bueno y ya tiene escrita la suya con los deseos para este año. Tras el derbi y el partido contra el Viktoria Pilsen, el delantero rojiblanco aprovechó un día de descanso para hacer llegar su carta a Sus Majestades de Oriente.

LO QUE PARECÍA UN DÍA TRANQUILO ACABÓ CONVIRTIÉNDOSE EN TRAGEDIA

A pesar de levantarse con la pierna izquierda, Diego estaba feliz y tranquilo; lo primero que hizo aquella mañana fue dirigirse al estanco más cercano para comprar los sellos necesarios para su carta. La amable dependienta, sorprendida por la presencia del jugador de fútbol, le atendió rápidamente. 

Mientras ella traía el mejor sello que existía en el mundo –y parte del extranjero–, Costa preparaba sus glándulas salivales para expulsar un gargajo digno Sus Majestades de Oriente. Escupir es algo que se le da bien, pero sabía que la ocasión requería un salivazo cariñoso, pegajoso y con condimento. La dependienta trajo el sello, Diego sabía que había llegado la hora de la verdad y se dispuso a obrar su magia; puso la boca así, como si fuese a beber, recargo toda la saliva que pudo y escupió con todas sus ganas. Todo el local se quedó en silencio: de la boca de Diego no había salido nada más que aire. Tras comprobar que no se había escupido encima, Costa volvió a intentarlo una y otra vez en vano, aquel no era su día. La dependiente procedió a llamar a emergencias, quienes llegaron rápidamente y metieron al delantero del Atlético en la UVI.

Finalmente, todo quedó en un susto. La amable dependienta escupió en el sello por él y envió la carta. Los médicos prevén que Diego podrá volver a hacer vida normal para el siguiente partido contra el Real Madrid, pero mientras tanto deberá guardar reposo absoluto.

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Castolo: "La relación con Minanda era una bomba de relojería"

Las tenistas femeninas son unas cachondillas

El hijo de Salomon Obama triunfa en el juvenil